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Paseo hasta Bélgica

Publicado por Alberto Santacruz | martes, febrero 23, 2010 | 0 comentarios »

Sólo se le puede buscar un pero al partido del domingo. Que los rojiblancos se relajen ante lo que se les viene encima en la Europa League. El Tenerife no fue rival con once y cuando se quedó con diez desapareció del campo así que poco más puede dar de sí un partido cuando sólo uno de los dos equipos tiene opciones para la victoria. También está bien verle ganar al Athletic como si fuese un entrenamiento. Aburre, se sabe el final, pero gusta. Tres puntos fáciles que hacen más sólido el colchón que mantiene a los de San Mamés aspirando a los puestos europeos. Un paseo triunfal que conduce hasta Bélgica.

Lo fundamental del próximo partido europeo no es que el Athletic gane sino que todos los que vayan vuelvan igual de sanos. Porque el fútbol se convierte a veces en un espectáculo grotesco del que dan ganas de renegar. Un caldo de cultivo peligroso que no aprende de las múltiples catástrofes con las que está salpicada la historia futbolística, y de eso saben bastante en Bruselas. Muchos seguidores del Anderlecht no se comportaron como personas en La Catedral, pero también hubo animales de bellota entre los aficionados locales (aunque para mí eso no es afición). Si alguien tiene la intención de ir a la vuelta de la eliminatoria con ganas de orinar o de que le partan la cara mejor que se quede en su casita. Se lo agradeceremos todos.

El Gobierno vasco presentará en Bruselas la imagen turística de Euskadi un día antes del encuentro del Athletic, y los rojiblancos estarán allí para apoyarla. Una imagen que en ningún caso tiene que ser la que se vio la semana pasada. Considerando que todos los responsables del dispositivo de seguridad pudieron hacer más, también pienso que cuando alguien hace el ridículo si le dejas solo lo hace más. Dejemos solos a los seguidores ultras y fanáticos del Anderlecht y apartemos a los rojiblancos que les sigan la corriente.

Patio de colegio

Publicado por Alberto Santacruz | martes, febrero 16, 2010 | 0 comentarios »

Golpes, mala leche, derrota al fin y al cabo. El Athletic volvió a no ser superior al rival y, por mucho que se cabree todo el mundo, eso no cambia. Que la defensa del Villarreal tiene corte macarra en su estilo de defender… está claro, pero a muchos nos gustaría esa contundencia.

Y no estoy defendiendo el juego subterráneo sino ir con todas las de la ley y sacar cualquier balón que se acerque al área. Algo a lo que nos habían acostumbrado los centrales rojiblancos, sobre todo Amorebieta, y que últimamente no estamos viendo. Porque lo del segundo gol del sábado no está siendo la excepción. La contundencia no está reñida con la nobleza, lo mismo que la protesta y el cabreo tampoco lo están con mantener las formas.

El partido fue más interesante que el de la pasada semana y los de Caparrós intentaron más cosas. No sólo existía Llorente, había vida más allá del delantero centro. Pero no supieron ganar el partido. Ni la aparición del artista de los goles imposibles sirvió para sumar en el Madrigal. Seis años perdiendo. Demasiado.

Y para colmo se vuelve a la duda sobre los lanzadores de penaltis. No es normal que sea una ruleta rusa lo que para los demás equipos es la mejor ocasión para marcar. En liga es grave pero en competiciones como la que se avecina es letal. Una pena máxima sin convertir puede suponer la eliminación y alguien tendrá que tomar las riendas con garantías, ¿o es que cada día lo va a tirar uno diferente? No existe una necesaria lista de especialistas.

Las pulsaciones y las revoluciones será mejor bajarlas para el jueves porque Europa es diferente. Las riñas de colegio para otro día.

Ganar o no ganar

Publicado por Alberto Santacruz | martes, febrero 09, 2010 | 0 comentarios »

Esa es la cuestión. Muchos eran los que estaban afinando los silbidos para el final del partido y un toque de suerte lo cambió todo. Acabaron aplaudiendo. Porque el gol de Llorente, el de la victoria, no el ejemplo de remate de cabeza que supuso el empate, fue de casualidad. El Athletic no supo llegar en todo el partido. No supo ser superior a un equipo menor que igualó en categoría a los rojiblancos durante los noventa minutos. El Xerez no perdió por un empuje contundente sobre su muralla defensiva, porque ni los de Caparros demostraron su fuerza ni los de Gorosito que tengan un mínimo de aguante atrás.

Es loable que los leones tengan un modelo de juego, un estilo. Pero creo que hay momentos en los que se puede cambiar la chaqueta. Ni vas con buzo al teatro ni con traje a una zanja. Enviarle todos los balones del mundo a Llorente puede valer como recurso frente al Real Madrid o cualquier equipo que no deje jugar al fútbol, aunque sería cuestionable la capacidad de revertir esa situación, pero no contra unos amigos que parecían disfrutar de un amistoso cómodo. Muniain estuvo desaprovechado en la izquierda y la banda derecha funcionó sólo cuando Iraola y Susaeta se pusieron a ello... La dormidera defensiva típica del domingo a las cinco... Sí, me pareció un mal partido.

Pero las victorias mandan. Son el alimento de la clasificación. El Athletic no es en estos momentos un restaurante con estrellas Michelín y sólo es capaz de ofrecer bocadillos de tortilla, unas veces mejor que otras, que quitan el hambre y hacen tener más reserva de puntos que otros. Suficiente pensarán algunos. Otros sin embargo coincidirán en ver que la camada actual de jugadores de calidad, no hay que quitarle mérito al entrenador en eso, tiene que explotar lo antes posible sus virtudes. Si yo fuese el que tiene que decir qué hace Arzak estoy seguro de que no le pondría a hacer sólo bocadillos de tortilla.

Blandos

Publicado por Alberto Santacruz | martes, febrero 02, 2010 | 0 comentarios »

Dos oportunidades ha tenido el Athletic de acercarse a los puestos europeos y no ha habido manera. No sabe rematar la faena cuando lo tiene a punto de caramelo. Es como un pinchazo generalizado que hace que se les estanque el vehículo, se les gripe el motor y se queden sin batería. Todo a la vez. Luego, en el momento de analizar al detalle lo sucedido, se buscan matices o excusas pero lo cierto es que el equipo en estos dos últimos partidos no ha sido superior al rival y ha firmado unos encuentros raros marcados por los encontronazos y las lesiones de unos y otros.

Los rojiblancos tienen la losa encima de no saber afrontar un partido grande y otro pequeño. Si el equipo hubiese salido como contra el Real Madrid se hubiese merendado a los ‘periquitos’, pero cuando dejas para los últimos minutos los deberes y tus ataques son más aparentes que efectivos no quedan más salidas que acabar hincando la rodilla y felicitar al vencedor. Y eso que Iraizoz sigue en buena línea, pero se ha demostrado que no es suficiente. Sin el peligro clasificatorio en el cogote la tranquilidad campa a sus anchas rozando peligrosamente la línea de la apatía.

Caparros tiene crédito ilimitado para los próximos partidos pero ya que ha salido al ruedo el tema de su renovación seguro que más de uno espera ver el domingo a un equipo con garra y que divierta. Lo cual no quiere decir que se compita con el gracejo gaditano y sus chirigotas sino que el Xerez sepa lo que es jugar en La Catedral y de lo que es capaz futbolísticamente el Athletic, que algunos pensamos que es bastante más de lo que se vio en Cornellá. El camino más difícil ya se ha recorrido y está limpio de maleza. Ahora sólo falta seguir hacia adelante sin miedo ni pereza.